UNA MANOLA: LEOCADIA ZORRILLA.

Una Manola: Leocadia Zorrilla

Pinturas Negras

(Madrid) Museo del Prado

Óleo sobre revestimiento mural trasladado a lienzo, 145,7 x 129,4 cm. (1820-18239)

Francisco de Goya y Lucientes (FuentedeTodos,Zaragoza,3.3.1746-Burdeos (Francia) 160.4.1828)

 UNA MANOLA: LEOCADIA ZORRILLA.

Una Manola: Leocadia Zorrilla de Francisco de Goya y Lucientes (Museo del Prado) 1820-1823
Una Manola: Leocadia Zorrilla de Francisco de Goya y Lucientes (Museo del Prado) 1820-1823

Estudiando las Pinturas Negras de Goya descubrí una de ellas que me llamó poderosamente la atención. La pintura, en concreto, era la llamada “Una manola”, o también conocida como “La Leocadia”.

Goya adquirió, en 1819, en su última etapa de vida en España, una extensa finca de 145.000 metros cuadrados, con una casa, situada a orillas del rio Manzanares, cerca del Puente de Toledo y lejos del bullicio de la Corte en Madrid, y conocida ya, como la Quinta del Sordo, donde dio rienda suelta a su imaginación pintando, en dos de sus habitaciones, tanto en la planta de arriba como en la de abajo, unas escenas que se popularizaron con el titulo de Pinturas Negras, debido al uso que hizo, en su composición, de pigmentos oscuros y negros, y también por lo sombrío de los temas. El gran historiador Valeriano Bozal valoró las obras como la Capilla Sixtina de la pintura moderna.

 

Vista del palacete que construyeron los herederos. Aspecto de la transformada Quinta de Goya, hacia 1900. (Fotografía de Asenjo, publicada en la revista La Ilustración Española y Americana, el 15 de julio de 1909).
Vista del palacete que construyeron los herederos. Aspecto de la transformada Quinta de Goya, hacia 1900. (Fotografía de Asenjo, publicada en la revista La Ilustración Española y Americana, el 15 de julio de 1909).
Grabado publicado en el libro Goya, de Charles Yriarte, editado en París en 1867, página 91, capítulo sobre la casa de Goya (La maison de Goya). Este palacete era de la época de sus descendientes.
Grabado publicado en el libro Goya, de Charles Yriarte, editado en París en 1867, página 91, capítulo sobre la casa de Goya (La maison de Goya). Este palacete era de la época de sus descendientes.

Las Pinturas Negras es un conjunto de 14 obras realizadas, directamente, sobre la pared seca, no al fresco, de dos salas de la Quinta y, utilizando en la mezcla de pigmentos, el oleo.

La pintura a la que quiero referirme se encontraba en la planta baja, en una estancia que bien pudiera haber sido el comedor. En un principio fue descrita por P.L. Imbert, como una imagen que representaba a la Duquesa de Alba, esto en 1873, antes de ser adquirida la casa por el barón Émile d´Erlange, quien decidió despegarlas del muro y trasladarlas a lienzo, cometido que realizó Salvador Martínez Cubells, restaurador del Museo del Prado.

Así estaban colocadas en la Quinta del Sordo, según la investigación de Carlos Foradada, las obras deGoya 'Dos viejos', 'Dos viejos comiendo' y 'La Leocadia'
Así estaban colocadas en la Quinta del Sordo, según la investigación de Carlos Foradada, las obras de Goya ‘Dos viejos’, ‘Dos viejos tomando sopa’ y ‘La Leocadia’
Recreación virtual de su ubicación  de las pinturas negras en La Quinta del Sordo
Recreación virtual de su ubicación de las pinturas negras en La Quinta del Sordo

 Estas Pinturas Negras fueron expuestas en la Exposición Universal de Paris de 1878, con escaso reconocimiento. Fueron donadas al Museo del Prado en 1881. En 1900, el Museo la catalogó con el título “Una manola”.

Planta baja: El Aquelarre, relacionado con "La Leocadia" a su izquierda. Al otro lado de la puerta, "Dos ermitaños". Sobre ella, "Viejo y vieja tomando un sopa"  de la pagina www.theartwolf.com
Planta baja: El Aquelarre, relacionado con “La Leocadia” a su izquierda. Al otro lado de la puerta, “Dos ermitaños”. Sobre ella, “Viejo y vieja tomando un sopa” de la pagina www.theartwolf.com

¿Pero quién era esta manola?

Leocadia Zorrilla y  Galarza nació en Madrid, en 1788, hija del vasco Francisco Zorrilla del Candamo y de la navarra Sebastiana Galarza, familia acomodada. Leocadia se quedó huérfana muy niña, ejerciendo de tutora su tía Juana Galarza, madre de la nuera de Goya. Se cree que, en la boda de Javier Goya, hijo de Francisco de Goya y Josefa Bayeu, en 1805, el pintor conoció, a la edad de 59 años, a Leocadia, de solo 16, atractiva y altanera. Se especula con la posibilidad de que desde ese momento pudieron llegar a ser amantes. La realidad es que dos años después, en septiembre de 1807, Leocadia se casaba con Isidoro Weiss.

Fotografía de las Pinturas negras de Goya en el año 1874 Juan Laurent Quinta del Sordo Madrid Una Manola doña Leocadia Zorrilla
Fotografía de las Pinturas negras de Goya en el año 1874 realizada por Juan Laurent en la Quinta del Sordo  Madrid .Una Manola doña Leocadia Zorrilla

En aquella época la tradición era que los novios se trasladaran a vivir a casa de los padres del novio, como así hicieron. El padre, Isidoro Weiss era joyero y provenía de una familia judía alemana. Tuvieron tres hijos. Joaquín, en 1808, Guillermo, en 1811, y Rosario en 1814, cuya paternidad fue atribuida, unos a Goya y otros a Arthur Wellesley, secretario del duque de Wellington.

Según la Real Academia de la Historia: “Aunque no hay documentación que lo demuestre, algunos autores han insinuado que Goya fue su padre, dado el cariño que le tuvo y el interés que demostró por su formación artística, así como por la relación que mantuvo con Leocadia Zorrilla. En una carta del pintor dirigida a Leocadia se refiere a ella como “mi Rosario”; en otra a su amigo Ferrer dijo “…quisiera que Usted la tuviera como si fuera hija mía”.ROSARIO WEISS: Autorretrato (detalle), Burdeos, ca. 1830. Litografía. Biblioteca Naciona

Rosario Weiss: Autorretrato (detalle), Burdeos, ca. 1830. Litografía. Biblioteca Nacional

En 1811 es denunciada por su marido por “infidencia, (violación de la confianza y fe debida a otro), trato ilícito y mala conducta”, además de genio altanero y amenazador, es decir, chula y castiza, o si se prefiere “maja o manola”.

En 1817, arruinada Leocadia, se va a vivir a casa de Francisco de Goya, que había enviudado en 1812, con sus dos hijos pequeños. Goya tenía ya 73 años.

A principios de 1900, se decidió convertir a Goya en lo que es hoy, una gloria nacional, pero para ello tuvieron que pulir y transformar algunas de los aspectos más controvertidos del pintor. Y entre estos aspectos se encontraba la relación que mantuvo Goya con Leocadia, relación que para aquella época era incorrecta. Para suavizar esta situación convirtieron en ama de llaves a Leocadia y, o mujer de servicio, quedando suavizada, de esta manera, la relación entre ambos.

Radiografia de Una Manola: Leocadia Zorrilla
Radiografia de Una Manola: Leocadia Zorrilla

Goya decidió exiliarse, primero a Paris, y posteriormente a Burdeos, decepcionado y temeroso de la política absolutista de Fernando VII.   Allí se refugió en  1824 tras el trienio liberal. Se trasladó a Francia  con Leocadia Zorrilla que acudió con sus dos hijos Guillermo y Rosario.

Retrato de su hermano Guillermo (1840), dibujado por Rosario Weiss.
Retrato de su hermano Guillermo (1840), dibujado por Rosario Weiss.

Leocadia huía de Madrid debido a distintas circunstancias, entre ellas por sus conocidas ideas liberales, por ser compañera de Goya y por ser la madre de Guillermo, jovencísimo militante del Batallón de Niños creado el 26 de octubre de 1822 y que había sido incluido en las listas para la expedición, de Espoz y Mina, a Vera de Bidasoa.

Leocadia tenía  36 años y sus hijos 14 y 9 respectivamente. A Rosario, Goya,  la consideró como hija suya y le orientó en la carrera artística. En Burdeos  encontró a sus amigos liberales exilados como Manuel Silvela y Leandro Fernández Moratín.

Goya, pese a su edad, seguía pintando de pie frente al caballete y se ayudaba de de dos pares de gafas y una lupa. De aquella época son el retrato de Moratín, de 1824 y la Lechera de 1827.

La Lechera de Burdeos de Francisco de Goya y Lucientes (Museo del Prado) Hacia 1827
La Lechera de Burdeos de Francisco de Goya y Lucientes (Museo del Prado) Hacia 1827

En 1828, a primeros, Goya sufre una caída de la que no llegó a recuperarse. Fallece el 16 de abril de 1828. Leocadia escribe a Moratín y le narra la muerte de Goya:

“..el día 2, día de sus días, amaneció a las cinco sin habla, que recobró a la hora, y se le paralizo el lado. Así ha estado 13 días; conocía a todos, hasta 3 horas antes de morir veía la mano, pero como alelado; quiso hacer testamento, decía, en nuestro favor, y respondió su nuera que ya le tenía hecho. No hubo un momento después seguro, pues la debilidad le impedía el escasamente entender lo que decía y disparataba; así ha estado 13 días, y falleció del 15 al 16, a las 2 de la mañana….Molina y Brugada le vieron morir y yo estuve en el cuarto hasta dos minutos antes, pero desde las 12 me faltaron las fuerzas para arrimarme a su cama a causa de la respiración fuerte del vientre; pues a las 12 y media acabó tan sereno y se quedó como el que duerme y hasta el medico se asombró de su valor, dice éste que nada padeció, en esto vacilo…. Leocadia Zorrilla”.

Muerto Goya, Javier, su hijo y único heredero, se desentiende de Leocadia Zorrilla y sus dos hijos entregándoles 1.000 francos y el cuadro de la Lechera de Burdeos. Leocadia y Javier Goya se profesaban un odio mutuo

En 1831 Leocadia se dirigió al ministro del Interior de Francia , señalando que se había visto obligada a buscar asilo en ese país debido a la persecución sufrida contra ella por sus opiniones políticas, y lo acompañaba con la declaración de un certificado que lo confirmaba, en el que se añadía, además, una referencia su hijo Guillermo.

En 1833 Leocadia y Rosario regresan a Madrid gracias a la amnistía que se ordenó para los delitos contra Fernando VII. Rosario entra en la Academia de Mérito de San Fernando y es nombrada maestra de dibujo de las Infantas Isabel y Luisa Fernanda, recibiendo un sueldo de 8 mil reales. Estos ingresos y la venta del cuadro de La Lechera hacen más llevaderos las condiciones penosas en las que se llegaron a encontrar.

Posible Retrato de Leocadia Zorrilla este cuadro esta atribuido a Josefa Bayeu de Francisco de Goya y Lucientes ( Museo del Prado) 1814-1816
Posible Retrato de Leocadia Zorrilla este cuadro esta atribuido al retrato de Josefa Bayeu de Francisco de Goya y Lucientes ( Museo del Prado) 1814-1816

Sin embargo, en el verano de  1843, Rosario fallece de forma imprevista a los 29 años de edad, al parecer víctima de un ataque de pánico sufrido al verse inmerso en una algarada callejera, cuando salía del Palacio, al día siguiente de la caía del general Espartero como Regente. Pero según Juan Antonio de Rascón en una necrológica publicada el 20 de septiembre de 1843 habría fallecido a causa de una infección intestinal.

El 6 de agosto de 1856, en el número 17 de la calle Desengaño, de Madrid, moriría Leocadia, siendo enterrada en una fosa común, con sepelio de pobre, en la Parroquia de San Martin.

ANALISIS DE: LA MANOLA

Se cree que Goya intenta representar, en el conjunto de las llamadas Pinturas Negras su estado de ánimo y sus pensamientos.

En esta pintura aparece Leocadia apoyada en un montículo en cuya parte superior se aprecia  una verja de las que habitualmente se colocaban en las tumbas. El pintor no da ninguna explicación. Es posible, según Valeriano Bozal, que el ocupante de la tumba fuera el propio Goya, y que sus Pinturas Negras, fueran mensajes de ultratumba.

Una Manola: Leocadia Zorrilla de Francisco de Goya y Lucientes (Museo del Prado) 1820-1823
Una Manola: Leocadia Zorrilla de Francisco de Goya y Lucientes (Museo del Prado) 1820-1823

Como decía, Leocadia aparece de luto, con velo y apoyada en una tumba, pudiendo hacer referencia a una grave enfermedad que tuvo Goya en 1819 y que pudo costarle la vida. Se cree que puede ser una representación de la melancolía. La cara, el brazo y el pecho de Leocadia están iluminados por una luz amarillenta, haciendo contraste con el negro del velo que cubre su rostro y la parte superior del vestido. La silueta esta contorneada con un grueso trazo negro. Y el fondo de la representación lo ocupa un cielo azul y blanco con un ocre amarillo que le da la luz del mediodía. Según Valeriano Bozal “El paisaje claro del fondo contrasta con la escena clara del primer término, con un azul y nubes entre los más bellos que Goya pintara, no es el ambiente lo oscuro, lo es la escena”. En definitiva la paleta cromática que Goya utiliza en esta pintura en especial a los azules ocres y negros subraya el tema de la muerte, la viudedad y el luto.

Una Manola: Leocadia Zorrilla de Francisco de Goya y Lucientes (Museo del Prado) 1820-1823
 Detalle de Una Manola: Leocadia Zorrilla de Francisco de Goya y Lucientes (Museo del Prado) 1820-1823

Este cuadro, dadas sus características, se le considera un precursor del expresionismo pictórico del siglo XX.

Curiosidades:

Segun la nota informativa de Goya Contrastado del Museo Lázaro Galdiano:

“Esta obra es una reinterpretación pop que el Equipo Crónica realizó de La Leocadia, una de las protagonistas de la serie de Las Pinturas Negras de Francisco de Goya. El Equipo Crónica desarrolló en 1974 la serie La subversión de los signos, estableciendo un juego de imágenes pertenecientes a grandes maestros del arte. Como en los demás cuadros de esta serie, en éste aparecen con grandes letras los nombres de los artistas de referencia, el de Goya y el Valerio Adami, este último reconocido como uno de los artistas europeos más importantes caracterizado por un estilo muy personal y que influyó notablemente en la obra del grupo”.

 

Equipo Crónica. Adami y Goya en salón  Goya en el salón ,1974. Colección Santander
Equipo Crónica. Adami y Goya en salón Goya en el salón ,1974. Colección Santander
Exposición en el  Museo Lázaro Galdiano, Goya Constratado del año 2013 la obra de la derecha esta el cuadro de  La carta o Las jóvenes de Goya y en la izquierda est el cuadro Adami y Goya en el salón, del Equipo Crónica, completan y reinterpretan la colección que del genio aragonés posee el Museo Lázaro Galdiano.
Exposición en el Museo Lázaro Galdiano, Goya Constratado del año 2013 la obra de la derecha esta el cuadro de La carta o Las jóvenes de Goya y en la izquierda est el cuadro Adami y Goya en el salón, del Equipo Crónica, completan y reinterpretan la colección que del genio aragonés posee el Museo Lázaro Galdiano
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