Los Cuatro Tetrarcas

Los Cuatro Tetrarcas

Escultura romana. Bajo Imperio

Plaza de San Marcos. Venecia

Escultura romana. Pórfido Rojo. 130 m

Los Cuatro Tetrarcas
Los Cuatro Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)

Esta escultura esta situada en la Plaza de San Marcos, concretamente está en el exterior de la Catedral, situada en uno de los lados de la Catedral de San Marcos, al lado de la Porta della Carta. Los Tetrarcas se encuentran metidos dentro de la Catedral, formando parte de ella. Esta escultura esta, a caballo, entre la época romana y la medieval.

Los Cuatro Tetrarcas al lado della Porta de la Carita (Foto Sofia Muñoz)
Los Cuatro Tetrarcas al lado della Porta della Carta (Foto Sofia Muñoz)

Esta escultura representa a los Cuatro Tetrarcas, y es un claro reflejo de los tiempos que se vivían en la etapa del Bajo Imperio, concretamente durante la crisis del siglo III, también llamado Dominado, en la que el Imperio romano estaba dividido en Oriente y Occidente. Esta escultura se ha considerado como el símbolo ideológico y formal del programa tetrarquico.

Los Cuatro Tetrarcas están representados en parejas, son esculturas de alto relieve, que están situadas sobre una ménsula, cuyas columnas median en torno a los ocho metros.

Los Tetrarcas se están abrazando de dos en dos, simbolizando la fraternitas entre Augustos y Césares, la división del Imperio romano de Occidente y Oriente y la perpetiutas imperii que está garantizada por una férrea ley de sucesión.

Los Tetrarcas van vestidos todos de forma igual, con el gorro panónico, paludementum y la loriga tahalí enjoyado. La empuñadura de la espada tiene cabeza de águila, la espada esta ricamente ornamentada, es probablemente de origen sasánida

 

Gorro Pannonico
Vestimenta militar del Bajo Imperio
Empuñadura de Águila
Empuñadura de Águila
Detalle de las Cabezas de los Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz
Detalle de las Cabezas de los Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)
Detalle de las empuñaduras de aguila de los cuatro Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)
Detalle de las empuñaduras de aguila de los cuatro Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)

En cada pareja de Tetrarcas, el Augusto, es representado con barba, esto probablemente es debido a que el Augusto es más anciano y tiene un papel más importante y apoya la mano sobre el hombro derecho del otro más joven, el cesar, que se presenta con una fisonomía imberbe debido a que es más joven. Los Tetrarcas tenían paridad de poderes entre Augustos y Césares.

Los Tetrarcas presentan rasgos, distintos, pero no se identifican. No existe consenso en torno a quienes, realmente, pueden ser cada uno de los cuatro Tetrarcas.

La opinión más aceptada es que son los Cuatro Tetrarcas de la primera Tetrarquía, siendo Diocleciano Augusto estableciendo su residencia en Nicomedia de Oriente controlando los territorios de Oriente, Egipto y Asia Menor siendo su César Galerio, que se estableció en Simio, posteriormente en Tesalónica, controlando las provincias danubianas y Grecia. En Occidente estaba Maximiano como Augusto, y estableció su residencia en Milán, controlando los territorios de Itálica, Hispania y África. Su César fue Constancio Cloro, padre del futuro emperador Constantino el Grande. Constancio Cloro estableció su residencia en Augusta Trevorum (Treveris), controló las tierras belgas, germanas y galas, además tenía la misión de recuperar Britania.

Diocleciano
Diocleciano
Maximiano
Maximiano
Constancio Cloro
Constancio Cloro
Galerio
Galerio

Esta obra, probablemente, fue ejecutada en talleres egipcios que estaban especializados en trabajar el pórfido rojo, que es un material muy apreciado en la etapa del Bajo imperio debido a que es un símbolo de la purpura. Esta obra busca lo esencial, tanto en los volúmenes como en los trazos dibujísticos. Los Tetrarcas estaban decorados con hojas de oro en las corazas y de pasta vítrea en los ojos, en las gemas, esta decoración se ha perdido con el paso del tiempo. Lo que refleja esta obra es el concepto de eternidad y de solidez del Imperio, esto se reafirma con las reformas de Diocleciano. Estas características se encuentran muy bien reflejadas en los Tetrarcas de Venecia.

Los cuatro Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)
Los cuatro Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)

 Contexto Histórico:

El Dominado (284 d.C. a 476 d.C. [1453]).

El último periodo de la historia de Roma, y última fase del Imperio, es el Dominado, que comienza en 284. En ese año, el ejército aclama emperador, en Nicomedia (sector oriental del imperio), a un general ilírico, Cayo Aurelio Valerio Diocleciano que, tomando el nombre de Gaius Aurelius Valerius Diocletianus Augustus, nacido con el nombre de Diocles, será pronto dueño absoluto de todo el Imperio; continuarán, sin embargo, produciéndose los motivos de presión del exterior (pueblos germanos o bárbaros, en particular en la frontera oriental del Imperio) y de agitación interna, a los que el nuevo emperador deberá hacer frente, ya sea con la fuerza de las armas, o llevando a cabo una serie de reformas en la total organización estatal.

Unos elementos básicos, para la unidad y la solidez del Imperio, fueron siempre el reconocimiento de la autoridad y la estabilidad del poder imperial. Diocleciano pretendía, ante todo, consolidar el poder absoluto del emperador (como en una monarquía absoluta), dándole una connotación religiosa que los unificara.

Por esto asume, siguiendo los precedentes de los emperadores Aureliano, Probo y Caro, el título de dominus et deus (señor y dios), por eso el término con que se designa este periodo, “dominado”. Asimismo, utiliza el apelativo de Iovius, no ya como protegido y representante de Júpiter, sino como verdadera encarnación de él mismo.

También introduce en la corte un ceremonial derivado de la monarquía helenística y persa, por el cual el emperador vive retirado en su palacio y, recubierto con preciosos mantos de púrpura y oro, aparece en presencia de sus súbditos (ya no ciudadanos), que deben arrodillarse (postrarse) en acto de adoratio, mediante un ritual muy complicado llamado proskinesis. Diocleciano, con el transcurso de los años construirá un sistema tetrárquico de regencia imperial. Diocleciano instituyó la tetrarquía, que era una forma de gobierno que se había dado en otras civilizaciones (como Tesalía, Siria o Palestina), y se concibió como una redistribución de las tareas que incumbían al emperador.

Dividió el territorio en cuatro partes, como medio para impedir levantamientos militares y proporcionar estabilidad en la sucesión, dividiendo de facto (hecho) al Imperio en dos partes o secciones.

El Imperio quedaba a cargo de dos Augustos y dos Césares. Se conocieron como augustos a los dos emperadores o gobernantes en ejercicio, incluido él mismo, y como césares a los dos reemplazantes.

Los cuatro Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)
Los cuatro Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)

La dirección del imperio se dividía entre los cuatro, es decir, entre el propio Diocleciano y Maximiano, ambos con el título de augusto, de oriente y occidente, respectivamente, por un lado, y Galerio (oriente) y Constancio Cloro (occidente) como césares. Sin embargo, la mayor parte del poder (preeminencia) se lo reserva Diocleciano, arrogándose la facultad de intervenir en Occidente. Otro problema de primer orden, tanto para la defensa externa del Imperio como para la estabilidad del poder imperial, era el de la reorganización del ejército, a la que Diocleciano consagró especial atención.

Para ello reunificó el ejército, incrementó el número de sus efectivos, fuerza destinada principalmente a la protección de los confines del Imperio (limitanei). Para los cuerpos auxiliares, admitió nuevos contingentes de origen bárbaro, prisioneros o voluntarios. Administrativamente, dividió el Imperio en 101 provincias, dirigidas por gobernadores, agrupadas en doce diócesis, dirigidas cada una por un vice agens praefectorum praetorio o vicarius (subordinado al prefecto del pretorio), y en cuatro partes principales, cada una de ellas dirigida por un césar o un augusto.

Curiosidades:

Hay una copia de los cuatro Tetrarcas en Roma concretamente en el Museo delle Mura.

Copia de los Cuatro Tetrarcas en el Museo della Mura (Roma)
Copia de los Cuatro Tetrarcas en el Museo della Mura (Roma)
Copia de los Cuatro Tetrarcas en el Museo della Mura (Roma)
Copia de los Cuatro Tetrarcas en el Museo della Mura (Roma)

La IV cruzada (1202 – 1204), fue convocada ante la muerte de Saladino y la división interna musulmana. Al frente de 30 000 caballeros, mayoritariamente franceses, dispuso un delegado pontificio, acompañado de líderes militares como Balduino de Flandes o el Dogo (dux) de Venecia Enrique Dándolo,  controlaba las relaciones comerciales  y quería dar el salto a la expansión territorial. En su juventud había sido cegado por los Bizantinos durante su embajada en 1171, inspirándole gran rechazo y odio hacia el imperio.  La expedición partirá de Venecia utilizando la flota de la ciudad, a cambio de saquear Zara, ciudad de la Costa Dálmata del Reino de Hungría, y proporcionárselo al Dogo, a pesar de la condena de excomunión por atacar cualquier reino católico.

Isaac Angelos un emperador bizantino  que fue cegado y destronado por su propio hermano Alejo III, pedirá a cambio de financiación, reconciliación de las Iglesias (la ortodoxa y la católica) y ayuda para tomar Jerusalén, ayuda para derrocar a la otra facción que reivindicaba la corona imperial. Sin embargo, estallarán disturbios contra el ejército latino, que asesinará al emperador Isaac Angelos. Enrique Dándolo de Venecia ante la ausencia de contrapartida por los servicios al difunto emperador, decidirá tomar y saquear Constantinopla en 1204. Es aquí cuando los Tetrarcas, los caballos, las pilastras y los tesoros bizantinos serán trasladados a la ciudad de Venecia.

Toma de Constantinopla por los cruzados en 1204. (Miniatura del siglo XV)
Toma de Constantinopla por los cruzados en 1204. (Miniatura del siglo XV)

Uno de los pies de los Tetrarcas se ha reconstruido debido a que cuando los cruzados se le llevaron a Venecia, uno de los pies desapareció. A mediados del siglo XX casi de forma milagrosa apareció en unas excavaciones en la ciudad de Estambul, el pie desaparecido de uno de los Tetrarcas, esto provoco mucha emoción en Estambul y Venecia. Venecia reclamo el pie para completar la figura de los Tetrarcas, Estambul respondió a Venecia con una tajante negativa argumentando que Venecia expolio a los Tetrarcas y por lo tanto Estambul se quedaba con el pie. Actualmente el pie se puede admirar en Museo Arqueológico de Estambul.

 

Pie de uno de los Tetrarcas en el Museo de Estambul
Pie de uno de los Tetrarcas en el Museo de Estambul
Pie de uno de los Tetrarcas reconstruido con otro material( Foto de Sofia Muñoz)
Pie de uno de los Tetrarcas reconstruido con otro material  (Foto de Sofia Muñoz)

Opinión personal:

Esta escultura me encanta, debido a que este es uno de los mejores ejemplos que podemos encontrar de la representación de la época del Bajo Imperio. Es una obra icónica en el arte romano. Refleja a la perfección la transición de la época romana al cambio, de época medieval. Personalmente pienso que la ubicación de esta escultura, esta mal posicionada, debido a que nos encontramos una obra especial y única, se debería de llevarla al museo de la Catedral de San Marcos para conservarla o de alguna forma conservarla en la plaza, debido a que se encuentra en el exterior y se deteriora con más facilidad por las inclemencias del tiempo. En caso de llevarla al museo, se debería de realizar una copia para la plaza de San Marcos.

También esta escultura pasa inadvertida en la Plaza de San Marcos debido a que muchos turistas, desconocen esta escultura y lo que simboliza, algunos turistas sacan la foto y se marchan, no se quedan a admirar la escultura o a preguntarse que es lo que simboliza. Yo pienso que esta escultura queda eclipsada por la Basílica de San Marcos y el Palacio Ducal de Venecia, debido a que es lo más conocido de Venecia y también lo mas turístico, y los tetrarcas quedan olvidados, solo los pocos que conocen la historia o la escultura, se quedan a contemplarla.

Cabe destacar de que algunas personas pasan por delante de los Cuatro Tetrarcas sin prestarla atención, quedando desapercibida, lo que es muy negativo, debido a que esta escultura de gran maestría tiene mucha importancia a nivel histórico, y también está a la altura con el resto de las obras de arte que están repartidas en la Plaza de San Marcos. Por lo tanto, los Cuatro Tetrarcas es apreciada en la Plaza de San Marcos por unos pocos, respecto a la multitud de turistas que ignoran por completo esta fantástica escultura.

Yo y los cuatro Tetrarcas (Foto Sofia Muñoz)
Los cuatro Tetrarcas y yo (Foto Sofia Muñoz)

 

Puntuación del lector
[Total: 2 Promedio: 5]
Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *